Infernogallus jamesi: el pequeño dinosaurio que pudo alimentarse de frutos carnosos hace 66 millones de años

 

Un dinosaurio del Cretácico con un sofisticado sistema de alimentación revela nuevas pistas sobre la relación entre los dinosaurios y las primeras plantas con flores.

 

En los ecosistemas del Cretácico Superior, mientras los dinosaurios dominaban numerosos ambientes terrestres, también se desarrollaba una transformación silenciosa en el mundo vegetal: la diversificación de las plantas con flores y sus frutos. En este escenario vivió Infernogallus jamesi, una especie de dinosaurio terópodo cuyo descubrimiento está aportando nuevas evidencias sobre la diversidad de las dietas de estos animales prehistóricos.

Descrito en un estudio publicado en Nature Communications, este pequeño oviraptorosaurio pertenecía al grupo Caenagnathidae y habitó lo que hoy es Norteamérica. Aunque su cuerpo era relativamente pequeño, su anatomía revela una adaptación alimentaria excepcional que lo distingue de muchos otros dinosaurios no avianos.

Un dinosaurio de aspecto extraordinario

Infernogallus jamesi debió de tener una apariencia singular. Su cuerpo relativamente pequeño, sus extremidades alargadas y su cráneo con un pico sin dientes evocan, en ciertos aspectos, la silueta de algunas aves actuales.

Una reconstrucción artística podría explorar un aspecto llamativo, con plumaje en tonalidades verdes, doradas, cobrizas o rojizas, integrado en un paisaje de vegetación cretácica y plantas con frutos. Sin embargo, estos colores serían una interpretación creativa: el estudio no identifica pigmentos ni estructuras fósiles que permitan establecer la coloración real de esta especie.

Lo que sí conocemos es su tamaño. Los investigadores estiman que pesaba alrededor de 12 kilogramos, con un margen aproximado de 9 a 15 kilogramos. A pesar de sus dimensiones modestas, poseía una anatomía craneal altamente especializada.

Yuezhuornis yangyuanensis
L. Xu, Wang, G. Lin, Dong, Deng, X. Xu, Du, M. Lin, Chen & Zhou, 2026

El secreto estaba en su forma de alimentarse

La característica más fascinante de Infernogallus jamesi se encontraba en su aparato alimentario.

A diferencia de los dinosaurios que dependían de dientes para cortar o triturar los alimentos, este animal tenía un pico desprovisto de dientes y una mandíbula con superficies complejas de crestas y surcos. Estas estructuras trabajaban en conjunto con un paladar especializado y una musculatura reorganizada.

Los análisis anatómicos y biomecánicos indican que su mandíbula podía desplazarse considerablemente hacia delante y hacia atrás. Este movimiento habría permitido comprimir, cortar y aplastar alimentos blandos dentro de la boca, de una manera que recuerda, en ciertos aspectos, al procesamiento del alimento que realizan algunos loros actuales.

La comparación más relevante de los investigadores fue con aves frugívoras capaces de consumir la pulpa de los frutos y desechar sus semillas.

Por eso, el equipo propone que los frutos carnosos de las plantas con flores pudieron representar una parte importante de la alimentación de Infernogallus jamesi. También habría consumido otros materiales vegetales blandos.

Ciencias Nacionales / OpenAI (2026). Reconstrucción paleoartística de varios ejemplares de Yuezhuornis yangyuanensis alimentándose de frutos en un árbol. Imagen generada mediante inteligencia artificial con fines de divulgación científica; la composición, los colores y el comportamiento representado son hipotéticos.

Cuando los dinosaurios encontraron nuevas oportunidades en las plantas con flores

Durante el Cretácico, las plantas con flores experimentaron una importante diversificación, y sus frutos aumentaron en tamaño y variedad a lo largo de determinados intervalos de este periodo.

Los investigadores identificaron una coincidencia temporal entre la evolución de las adaptaciones alimentarias de los caenagnátidos y la diversificación de ciertos frutos carnosos. Esta relación respalda la hipótesis de que algunos dinosaurios herbívoros desarrollaron estrategias especializadas para aprovechar esos nuevos recursos.

La importancia del hallazgo va más allá de una sola especie: ayuda a comprender cómo los dinosaurios exploraron diferentes oportunidades ecológicas en ecosistemas cada vez más complejos.

No obstante, todavía no se ha demostrado directamente qué frutos específicos consumía Infernogallus jamesi. La interpretación se fundamenta principalmente en la estructura de su cráneo, la biomecánica de sus mandíbulas y la comparación con animales actuales.

Un descubrimiento que cambia nuestra perspectiva

El fósil de Infernogallus jamesi conserva un cráneo excepcionalmente completo para este grupo, lo que permitió a los científicos reconstruir características anatómicas que antes eran difíciles de estudiar.

Además, el ejemplar corresponde a un individuo adulto que había alcanzado la madurez esquelética, pese a su pequeño tamaño.

Este descubrimiento demuestra que la evolución de los dinosaurios herbívoros fue mucho más diversa de lo que podría sugerir una clasificación general basada únicamente en su apariencia. Algunos desarrollaron mecanismos especializados para procesar vegetación fibrosa; otros, como probablemente ocurrió con los caenagnátidos, parecen haber estado adaptados a alimentos más blandos.

La investigación también plantea una pregunta evolutiva interesante: ¿hasta qué punto las interacciones entre los dinosaurios y las plantas con flores contribuyeron a transformar los ecosistemas del Cretácico?

Aunque todavía quedan interrogantes por resolver, Infernogallus jamesi ofrece una nueva ventana a un mundo en el que los dinosaurios no solo perseguían presas o consumían hojas, sino que también pudieron desempeñar un papel importante en las redes ecológicas asociadas a los frutos.

La historia de los dinosaurios también se escribió entre las plantas con flores. Y, a veces, las pistas más sorprendentes se encuentran en la forma de una mandíbula.

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Fuente científica: Funston, G. F. y colaboradores. Fruit-eating adaptations in a Late Cretaceous oviraptorosaur (Theropoda). Nature Communications, artículo en prensa en el documento consultado.

DOI: https://doi.org/10.1038/s41467-026-78343-w

Más información: https://cienciasnacionales.org/

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