En Tailandia, un pequeño habitante de las formaciones kársticas reveló una historia evolutiva completamente nueva.
Se trata de Siamochlamys panhai, tan particular que los científicos no solo describieron una nueva especie, sino también un género completamente nuevo: Siamochlamys.
Posee una concha deprimida y brillante, un ombligo abierto y estructuras anatómicas particulares en el aparato reproductor y la rádula.
Su característica más importante desde el punto de vista ecológico es su estrecha asociación con afloramientos de roca caliza.
Fue encontrado en localidades de las provincias tailandesas de Lampang y Sukhothai.
Hábitat: formaciones kársticas calcáreas y microhábitats asociados a la roca caliza.
Conservación: no cuenta con una evaluación oficial de la UICN reportada. Su dependencia de hábitats kársticos muy específicos hace especialmente importante conservar las formaciones donde vive.