Militar, reformista y protagonista de las guerras civiles del siglo XIX, Mosquera transformó el Estado colombiano como ningún otro presidente. Su legado aún divide a los historiadores.
Durante buena parte del siglo XIX, Colombia cambió de nombre, de constitución y de sistema político en repetidas ocasiones. Entre revoluciones, guerras civiles y profundas disputas entre conservadores y liberales, un solo hombre apareció una y otra vez en el centro del poder: Tomás Cipriano de Mosquera.
Nació en Popayán en 1798, cuando el territorio aún pertenecía al Imperio español. Murió ochenta años después, en un país completamente distinto al que lo vio nacer. En ese lapso fue soldado de la Independencia, diplomático, empresario, escritor, científico aficionado, estratega militar y, sobre todo, el único colombiano que ejerció la presidencia nacional en cuatro ocasiones.
Su trayectoria resume buena parte de la historia del siglo XIX colombiano.
Un presidente para cuatro Colombias
Mosquera no gobernó el mismo país cuatro veces.
Durante su vida presidencial, Colombia cambió varias veces de organización política.
Su primer mandato ocurrió cuando el país era la República de la Nueva Granada.
Los siguientes se desarrollaron durante la Confederación Granadina y posteriormente en los Estados Unidos de Colombia, una república federal inspirada en el modelo estadounidense.
En otras palabras, ningún otro presidente colombiano gobernó bajo tantas constituciones y modelos de Estado diferentes.
Sus cuatro presidencias
| Gobierno | Contexto | Principales logros | Principales controversias |
|---|---|---|---|
| 1845–1849 | República de la Nueva Granada | Primer censo nacional, sistema métrico decimal, impulso al comercio exterior, navegación a vapor por el río Magdalena, inicio del Capitolio Nacional | Tratado con Estados Unidos y distanciamiento del conservadurismo |
| 1861–1863 | Gobierno provisional tras la guerra civil | Derrota del gobierno conservador, convocatoria de la Convención de Rionegro | Llegó al poder mediante la guerra; ejecuciones y persecuciones durante el conflicto |
| 1863–1864 | Estados Unidos de Colombia | Consolidación del federalismo, ampliación de libertades civiles, reorganización del Estado | Radicalización de las reformas contra la Iglesia |
| 1866–1867 | Estados Unidos de Colombia | Continuidad de las reformas liberales | Fue derrocado por un golpe militar y terminó encarcelado |
El constructor de un nuevo Estado
Pese a las guerras que protagonizó, muchas de las reformas impulsadas por Mosquera sobrevivieron durante décadas.
Entre ellas destacan:
- el primer censo nacional;
- la adopción del sistema métrico decimal, vigente hasta la actualidad;
- la apertura económica y comercial;
- el impulso a la navegación por vapor sobre el río Magdalena;
- la autorización para convertir a Barranquilla en una de las principales puertas comerciales del país;
- el inicio de la construcción del Capitolio Nacional de Colombia, sede actual del Congreso;
- la promoción de instituciones científicas y militares;
- la modernización administrativa del Estado.
Muchas de estas iniciativas marcaron el tránsito de una república heredera del periodo colonial hacia un Estado más moderno.
El presidente que enfrentó a la Iglesia
Si existe un aspecto que define el legado de Mosquera es su enfrentamiento con el enorme poder político y económico de la Iglesia católica.
Durante sus gobiernos decretó la desamortización de los bienes eclesiásticos, expulsó nuevamente a la Compañía de Jesús y promovió una separación mucho más clara entre Iglesia y Estado.
Estas medidas despertaron un enorme rechazo entre los sectores conservadores y alimentaron nuevas guerras civiles que marcarían el resto del siglo XIX colombiano.
Un militar convertido en estadista
Antes de llegar a la presidencia, Mosquera ya era un personaje excepcional.
Combatió durante la Independencia desde los quince años, sirvió bajo el mando de Antonio Nariño, fue colaborador de Simón Bolívar, ocupó cargos diplomáticos en Europa y Estados Unidos y dominaba varios idiomas, entre ellos latín, inglés, francés e italiano.
Además escribió obras sobre geografía, matemáticas e historia, una faceta poco conocida que revela el interés intelectual de quien también fue uno de los grandes caudillos militares de su época.
Un legado tan grande como polémico
La figura de Mosquera continúa dividiendo opiniones.
Para algunos historiadores fue el arquitecto del Estado liberal colombiano y uno de los gobernantes más visionarios del siglo XIX.
Para otros, fue un caudillo militar que recurrió a las armas para alcanzar el poder y cuyas decisiones profundizaron la polarización política del país.
Ambas interpretaciones contienen parte de la verdad.
Mosquera impulsó reformas que modernizaron la administración, la economía y la infraestructura nacional. Pero también fue protagonista de algunas de las guerras civiles más sangrientas de la historia republicana y ejerció el poder en momentos de enorme inestabilidad.
¿Fue realmente el “presidente eterno”?
Desde la independencia hasta hoy, Colombia ha tenido decenas de presidentes. Muchos gobernaron una sola vez; unos pocos repitieron el cargo.
Sin embargo, Tomás Cipriano de Mosquera permanece como el único mandatario que ejerció la presidencia nacional en cuatro ocasiones, liderando tres formas distintas del Estado colombiano y dejando una huella política que aún puede rastrearse en instituciones, leyes y edificios emblemáticos del país.
Más de siglo y medio después de su último gobierno, su nombre continúa asociado a uno de los periodos más decisivos para comprender cómo Colombia pasó de ser una joven república heredera del orden colonial a convertirse en una nación en permanente búsqueda de su identidad política.
