Durante años, las poblaciones de abanicos de cola de las islas Babar fueron consideradas parte de otra especie cercana. Pero el análisis de cantos, comportamiento y morfología reveló algo extraordinario: sus canciones eran únicas.
Así nació oficialmente Rhipidura laguceria, una nueva especie cuyo nombre significa “canción alegre”.
Las aves isleñas suelen evolucionar rápidamente debido al aislamiento geográfico. Pero esa misma especialización las hace vulnerables: cualquier cambio en el hábitat puede afectar poblaciones enteras.
