Descubierta en Ubatuba, São Paulo, esta especie honra la herencia cultural indígena Tupi de la región costera atlántica. Su diferenciación solo fue posible gracias a la combinación de genética, morfología y análisis acústicos, demostrando cuántas especies “ocultas” aún sobreviven en los bosques tropicales.
Estas ranas simbolizan la importancia de la taxonomía integrativa y de las colecciones biológicas históricas para comprender la verdadera magnitud de la biodiversidad tropical.
