Durante décadas, pequeñas ranas que habitaban los bosques tropicales de Panamá fueron identificadas como representantes de especies ya conocidas. Sin embargo, detrás de su aparente semejanza se escondía una diversidad evolutiva mucho más extraordinaria de lo que los investigadores habían imaginado. Ahora, un estudio científico acaba de revelar que aquellas poblaciones pertenecen a seis especies diferentes, hasta ahora desconocidas para la ciencia.
La investigación, publicada el 4 de noviembre de 2026 en la revista científica Vertebrate Zoology, describe seis nuevas especies de anfibios pertenecientes al género Colostethus, integrantes de la familia Dendrobatidae. El hallazgo representa un importante avance para el conocimiento de la biodiversidad centroamericana y demuestra que incluso en regiones relativamente estudiadas todavía existen especies que esperan ser reconocidas.
Un misterio científico que permaneció oculto durante décadas
La historia de este descubrimiento se remonta a las dificultades que durante mucho tiempo enfrentaron los especialistas para identificar correctamente algunas poblaciones de ranas panameñas semejantes a Colostethus pratti.
Aunque estos anfibios presentaban diferencias en su coloración, características corporales y vocalizaciones, durante años fueron agrupados bajo identidades taxonómicas que no reflejaban su verdadera diversidad evolutiva.
Para resolver este problema, un equipo internacional de investigadores realizó un análisis integrador que reunió información genética, características morfológicas, registros acústicos y distribución geográfica. El trabajo incorporó muestras recolectadas en distintas regiones de Panamá entre 2006 y 2025, además de ejemplares de C. pratti procedentes de las proximidades de su localidad de origen en Colombia.
Los investigadores analizaron marcadores de ADN mitocondrial y nuclear, estudiaron las diferencias entre las vocalizaciones de los machos y compararon características anatómicas y patrones de coloración.
Los resultados permitieron reconocer seis linajes evolutivos independientes, suficientemente diferenciados para ser descritos formalmente como especies nuevas.

Créditos fotograficos: Venkrbec T, Veselý M, Daza JM, Kusy D, Fuentes R, Quiroz M, Garcés O, Ibáñez R, Crawford AJ, Batista A (2026)
Seis nuevas especies, seis historias evolutivas
Las seis especies identificadas son:
1. Colostethus bocatoro.
Descubierta en los bosques de tierras bajas del sector atlántico de la provincia de Bocas del Toro, en el occidente de Panamá. Presenta tonalidades grises o marrones, con matices rojizos o anaranjados en las extremidades y una coloración ventral predominantemente rosada o rojiza. Los machos producen vocalizaciones en coro.
2. Colostethus donosensis.
Habita la vertiente atlántica de Panamá, especialmente los alrededores de Donoso, en la provincia de Colón, y Cerro Gaital, en Coclé. Se ha registrado entre los 50 y 825 metros de altitud. Una de las particularidades de esta especie es que ya se documentaron importantes declives poblacionales asociados con la enfermedad fúngica quitridiomicosis en una localidad de montaña.
3. Colostethus kuara.
Se distribuye en sectores de las serranías de Jingurudó, Sapo y Pirre, en el oriente panameño. Habita bosques conservados entre los 200 y 1.300 metros de altitud. Su nombre, kuara, significa «amarillo» en la lengua emberá norteña y hace referencia a la llamativa coloración amarilla presente en las ingles, axilas y superficies inferiores de las extremidades posteriores.
4. Colostethus portobelensis.
Su nombre hace referencia a la región de Portobelo, donde se encuentra esta especie. Forma parte de un linaje distribuido en sectores de Portobelo, Chagres, Soberanía, Altos de Campana y la región de San Blas. Se distingue por características particulares de su coloración, especialmente los tonos amarillos de las ingles y axilas, así como por sus vocalizaciones.
5. Colostethus sanblasensis.
Está asociada con la serranía de San Blas, donde constituye un linaje diferenciado de las poblaciones vecinas. Entre sus características distintivas destaca una delgada línea oscura longitudinal sobre el dorso marrón o grisáceo, además de tonalidades amarillentas o rojizas en las ingles y axilas.
6. Colostethus chucantiensis.
Se encuentra asociada con la serranía de Majé y sus tierras bajas adyacentes, en el oriente de Panamá. Es particularmente interesante por su distribución restringida y su aislamiento geográfico. Los machos presentan vocalizaciones individuales, diferentes de las llamadas en coro observadas en algunas de las otras especies.
Aunque las seis ranas comparten semejanzas generales, los investigadores identificaron diferencias consistentes en la coloración dorsal, los patrones de las extremidades, la extensión de las membranas entre los dedos y, especialmente, las características de sus llamadas reproductivas.
Estas diferencias acústicas resultaron fundamentales: las vocalizaciones permitieron distinguir linajes que, a simple vista, podían parecer prácticamente iguales.

Créditos fotograficos: Venkrbec T, Veselý M, Daza JM, Kusy D, Fuentes R, Quiroz M, Garcés O, Ibáñez R, Crawford AJ, Batista A (2026) Seis nuevas especies del grupo Colostethus latinasus (Anura: Dendrobatidae) resaltan la biodiversidad oculta en Panamá.

Créditos fotograficos: Venkrbec T, Veselý M, Daza JM, Kusy D, Fuentes R, Quiroz M, Garcés O, Ibáñez R, Crawford AJ, Batista A (2026) Seis nuevas especies del grupo Colostethus latinasus (Anura: Dendrobatidae) resaltan la biodiversidad oculta en Panamá.
Bosques aislados que guardan una biodiversidad extraordinaria
Uno de los aspectos más interesantes del estudio es la relación entre la distribución geográfica de estas especies y la historia evolutiva del territorio panameño.
Los seis linajes se encuentran distribuidos en regiones montañosas diferentes, separadas entre sí por tierras bajas o distancias superiores a 50 kilómetros. Esta separación geográfica habría favorecido el aislamiento de sus poblaciones y, con el paso del tiempo, la diferenciación de sus características genéticas y reproductivas.
Las estimaciones evolutivas sugieren que la diversificación de estos grupos ocurrió durante millones de años, en un proceso posiblemente relacionado con los cambios geológicos y ambientales asociados con la formación del istmo de Panamá. Los investigadores estiman que el ancestro común de Colostethus latinasus y el grupo de nuevas especies se habría diversificado hace aproximadamente 3,7 millones de años.
Es importante señalar que estas fechas son estimaciones filogenéticas y que su relación con acontecimientos geológicos específicos debe interpretarse con cautela.
¿Cuál es su estado de conservación?
El descubrimiento también plantea importantes interrogantes sobre el futuro de estas pequeñas ranas. Según los investigadores, las seis especies presentan distribuciones geográficas restringidas y están asociadas con regiones montañosas particulares, una condición que puede incrementar su vulnerabilidad frente a las transformaciones ambientales.
El estudio propone las siguientes categorías preliminares de riesgo, siguiendo los criterios de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN):
| Nueva especie | Categoría potencial |
|---|---|
| C. bocatoro | En Peligro (EN) |
| C. donosensis | En Peligro (EN) |
| C. kuara | Casi Amenazada (NT) |
| C. portobelensis | En Peligro (EN) |
| C. sanblasensis | Vulnerable (VU) |
| C. chucantiensis | En Peligro (EN) |
Estas categorías son propuestas de los autores y no deben confundirse con evaluaciones oficiales definitivas de la Lista Roja.
Entre las principales amenazas identificadas se encuentran la pérdida y fragmentación de los bosques, la expansión de las actividades agropecuarias, el cambio climático y enfermedades emergentes como la quitridiomicosis, una infección fúngica que ha provocado importantes declives en poblaciones de anfibios en distintas regiones del mundo.
Los investigadores destacan especialmente la situación de C. chucantiensis. Aunque se encuentra en la Reserva Natural Privada Chucantí y en la Reserva Hidrológica Majé, también existen poblaciones fuera de áreas protegidas. Según los antecedentes citados en el estudio, entre 1992 y 2016 se perdió el 48 % de la cobertura forestal en determinadas zonas de su entorno, principalmente por la ganadería y otras actividades agrícolas.
No obstante, otras poblaciones cuentan con cierta protección territorial: C. donosensis se encuentra en el área de uso múltiple de Donoso; C. portobelensis está representada en varios parques nacionales y en el área de Konsenda San Blas; y C. kuara se encuentra en el Parque Nacional Darién.
¿Por qué es importante este descubrimiento?
Más allá de la descripción de seis especies nuevas, el estudio representa un avance significativo para comprender la evolución de los anfibios en América Central.
En primer lugar, eleva a 11 el número de especies reconocidas dentro del grupo Colostethus latinasus y a 17 el total de especies descritas para el género Colostethus.
En segundo lugar, demuestra que las diferencias evolutivas no siempre son evidentes a simple vista. Algunas especies pueden conservar una apariencia externa muy semejante y, sin embargo, presentar diferencias genéticas y reproductivas suficientes para representar linajes independientes.
Finalmente, la investigación pone de manifiesto que las montañas y los bosques tropicales de Panamá constituyen auténticos refugios de biodiversidad. Sus paisajes aislados han favorecido procesos evolutivos que todavía no conocemos completamente.
Los autores advierten que posiblemente existan otras especies de anfibios sin describir en Panamá y regiones vecinas de Colombia. Por ello, recomiendan intensificar las exploraciones científicas, realizar estudios poblacionales y fortalecer las estrategias de conservación de los ecosistemas naturales.
Un descubrimiento que amplía nuestra visión de la naturaleza
En ocasiones, los grandes descubrimientos científicos no consisten en encontrar organismos completamente desconocidos, sino en comprender que aquello que durante años considerábamos una sola especie representa, en realidad, varias historias evolutivas diferentes.
Las seis nuevas ranas Colostethus son un ejemplo extraordinario de ello. Pequeñas habitantes de los bosques tropicales, separadas por montañas, valles y millones de años de evolución, ahora tienen una identidad científica propia.
Su reconocimiento nos recuerda que la biodiversidad del planeta todavía guarda numerosos secretos y que conocer las especies que habitan nuestros ecosistemas es uno de los primeros pasos para protegerlas.
La naturaleza sigue revelando su extraordinaria diversidad, incluso en aquellos lugares que creíamos conocer.
Fuente científica
Venkrbec, T. et al. (2026). Six new species in the Colostethus latinasus group (Anura: Dendrobatidae) highlight hidden biodiversity in Panama. Vertebrate Zoology, 76, 727–773.
DOI: https://doi.org/10.3897/vz.76.e189911
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