Una tiene nervaduras de color púrpura intenso; la otra, flores amarillas rodeadas de cáliz rosado. Ambas especies fueron descubiertas en la Reserva Natural Mesenia-Paramillo, un refugio de biodiversidad en la Cordillera Occidental de Colombia.
En los bosques de niebla de los Andes colombianos, donde la humedad envuelve la vegetación y la diversidad de plantas todavía guarda secretos por revelar, la exploración científica continúa ampliando nuestro conocimiento de la naturaleza. Un estudio publicado en 2026 en la revista científica PhytoKeys documentó dos nuevas especies de plantas del género Besleria, perteneciente a la familia Gesneriaceae, en la Reserva Natural Mesenia-Paramillo, ubicada en la Cordillera Occidental de Colombia.
Las especies, denominadas Besleria purpureovenosa J.L.Clark, sp. nov. y Besleria roseocalyx J.L.Clark & Clavijo, sp. nov., se distinguen por combinaciones particulares de colores y características morfológicas que permitieron a los investigadores reconocerlas como especies diferentes de sus parientes conocidos.
El hallazgo es una nueva muestra de la riqueza botánica de los Andes tropicales y de la importancia de estudiar y conservar los ecosistemas montañosos colombianos, donde aún existen vacíos importantes en el conocimiento de la flora.
Dos especies, dos formas de destacar en el bosque
Aunque ambas plantas pertenecen al mismo género, sus características más distintivas se encuentran en diferentes partes de su anatomía. Una llama la atención por el contraste de sus hojas; la otra, por la combinación de colores de sus flores.
Besleria purpureovenosa: hojas verdes con venas púrpuras
Una de las nuevas especies presenta un rasgo particularmente llamativo: las nervaduras principales y secundarias de la cara inferior de sus hojas son de color púrpura oscuro, casi negro, en contraste con el tejido verde de la lámina foliar.
Esta característica inspiró su nombre científico, purpureovenosa, que hace referencia precisamente a la coloración púrpura de sus nervaduras.
La planta crece como un subarbusto terrestre que puede alcanzar aproximadamente 90 centímetros de altura. Sus tallos son alargados y parcialmente leñosos, mientras que sus hojas, de textura coriácea, se distribuyen a lo largo de los tallos en lugar de concentrarse únicamente en sus extremos.
Sus flores presentan una corola tubular de tonalidad naranja, acompañada por un cáliz cuyos lóbulos son verdes, en ocasiones teñidos de rojo. Después de la floración, produce frutos carnosos de forma globosa y color blanco, que contienen semillas de tonalidad rojiza.
La combinación de sus nervaduras oscuras, la textura de sus hojas y otras características de sus tallos y flores permitió diferenciarla de especies similares del género Besleria.
Por ahora, esta planta se conoce únicamente de la Reserva Natural Mesenia-Paramillo, en las laderas orientales de la Cordillera Occidental, en el occidente de Colombia. Los ejemplares descritos en el estudio fueron recolectados a elevaciones de entre 3.000 y 3.158 metros sobre el nivel del mar.

Besleria roseocalyx: flores amarillas con un cáliz rosado
La segunda especie ofrece un contraste cromático diferente. Sus flores poseen una corola tubular amarilla y translúcida, rodeada por cinco lóbulos del cáliz de color rosado rojizo.
Esta combinación es poco frecuente en el género, en el que predominan las flores con corolas anaranjadas y cálices verdes.
Su nombre, roseocalyx, combina referencias al color rosa y al cáliz, la estructura floral que rodea y protege la corola durante las etapas de desarrollo de la flor.
A diferencia de su pariente recién descrita, B. roseocalyx puede alcanzar aproximadamente 1,3 metros de altura. Sus hojas son más grandes, de textura delgada y flexible, y sus tallos son lisos, sin la cubierta de pelos que caracteriza a muchas otras plantas.
Sus flores aparecen agrupadas en las axilas de las hojas, es decir, en los puntos donde estas se unen al tallo. La especie también produce frutos blancos, carnosos y globosos.
Los investigadores compararon sus características con las de otras especies semejantes, prestando especial atención a la coloración del cáliz y la corola, la superficie de los tallos y las particularidades de sus estructuras reproductivas.
Aunque ambas nuevas especies se conocen actualmente solo de la Reserva Natural Mesenia-Paramillo, los registros de B. roseocalyx proceden de localidades situadas entre aproximadamente 1.900 y 2.500 metros de altitud.

Mesenia-Paramillo: un refugio de biodiversidad por explorar
La Reserva Natural Mesenia-Paramillo abarca unas 3.700 hectáreas en la Cordillera Occidental de los Andes colombianos, cerca del municipio de Jardín, en una zona vinculada a los departamentos de Antioquia, Caldas y Risaralda.
Su gradiente altitudinal se extiende aproximadamente desde los 1.560 hasta los 3.167 metros sobre el nivel del mar. En este territorio predominan los bosques montanos de niebla, caracterizados por una elevada humedad, abundantes plantas epífitas y una gran diversidad de ambientes. En las zonas más altas, el bosque da paso a vegetación de subpáramo.
Una particularidad de la reserva es la confluencia de elementos florísticos asociados tanto con las tierras bajas del Chocó como con los ambientes montañosos andinos. Esta combinación geográfica y ecológica contribuye a su diversidad biológica y al elevado endemismo de la región, es decir, a la presencia de especies restringidas a áreas geográficas determinadas.
El estudio señala que el territorio todavía ha sido explorado de manera limitada en relación con su potencial botánico. Las expediciones realizadas en 2012, 2022 y 2026 permitieron documentar las dos especies de Besleria descritas en la publicación.
Además, Mesenia-Paramillo ya había sido reconocida como localidad de referencia para otras especies de la familia Gesneriaceae descritas durante la última década. Estos hallazgos refuerzan el valor de la reserva como escenario para la investigación de la flora de los Andes del norte.
¿Cómo se reconoce una nueva especie de planta?
Descubrir una planta durante una expedición no significa necesariamente que se trate de una especie desconocida para la ciencia. Para establecerlo, los botánicos deben examinar sus características y compararlas cuidadosamente con las de especies previamente descritas.
En esta investigación, los autores estudiaron plantas vivas, ejemplares de herbario, muestras preservadas y fotografías digitales. A partir de estas fuentes evaluaron las dimensiones y la forma de las hojas, la disposición de las flores, las características del cáliz y la corola, y otros rasgos vegetativos y reproductivos.
En B. purpureovenosa, la coloración púrpura oscura de las nervaduras de las hojas constituye uno de los rasgos diagnósticos más evidentes. En B. roseocalyx, la combinación de un cáliz rosado rojizo con una corola amarilla representa la característica más distintiva.
La descripción científica también incluye ejemplares de referencia, denominados tipos nomenclaturales, que permiten documentar formalmente los nombres de las especies y respaldar futuras comparaciones botánicas.
Es importante señalar que el estudio se centra en la descripción taxonómica y la comparación morfológica de las plantas; no presenta resultados que permitan atribuirles propiedades medicinales, usos económicos o funciones ecológicas específicas más allá de la información documentada.
Un descubrimiento que refuerza la importancia de conservar los Andes
La descripción de Besleria purpureovenosa y Besleria roseocalyx no solo amplía el inventario de plantas conocidas de Colombia. También pone de manifiesto cuánto puede aportar la investigación de lugares que, pese a su extraordinaria riqueza natural, todavía presentan vacíos de conocimiento científico.
Que ambas especies se conozcan actualmente únicamente de Mesenia-Paramillo hace especialmente importante continuar investigando sus poblaciones y distribución. Sin embargo, este registro limitado no permite concluir por sí solo que estén amenazadas: determinar su estado de conservación requiere evaluaciones adicionales sobre el tamaño de sus poblaciones, su distribución y las posibles presiones sobre su hábitat.
En un contexto de transformación de los ecosistemas y pérdida de biodiversidad, las expediciones botánicas, los estudios taxonómicos y la conservación de los bosques montanos son herramientas fundamentales para comprender y proteger el patrimonio natural colombiano.
Cada nueva especie descrita representa una pieza adicional en el conocimiento de la vida. En Mesenia-Paramillo, las nervaduras púrpuras de B. purpureovenosa y las flores de tonos rosados y amarillos de B. roseocalyx recuerdan que incluso en regiones relativamente estudiadas de los Andes todavía hay diversidad vegetal por documentar.
Conocer estas especies es un primer paso para comprender mejor la riqueza natural de Colombia y fortalecer los esfuerzos destinados a conservarla.
Referencia científica
Clark, J. L., Clavijo, L., Hoyos-Gómez, S. E., Vieira-Uribe, S., Rendón, U., Mazariegos, L. A. y Wahlert, G. A. (2026). Two new species of Besleria (Gesneriaceae) from Reserva Natural Mesenia-Paramillo in Colombia’s Cordillera Occidental. PhytoKeys, 279, 17–26. https://doi.org/10.3897/phytokeys.279.199372