De los páramos de los Andes a las selvas de Vietnam, los bosques atlánticos de Brasil y las islas de Filipinas, nuevas especies siguen apareciendo ante la ciencia
Desde las montañas nubosas de los Andes colombianos hasta las tierras verdes de la Mata Atlántica brasileña; desde los bosques montanos de Vietnam y Laos hasta las islas tropicales de Filipinas y las alturas extremas del altiplano peruano, la vida continúa revelando una diversidad que todavía no conocemos por completo.
En cada páramo cubierto de niebla, en cada arroyo escondido entre la selva, bajo una roca, entre la hojarasca del bosque o en las paredes de antiguas formaciones kársticas, existen organismos que durante años —e incluso siglos— pudieron pasar inadvertidos.
Los avances de la taxonomía moderna, que combinan morfología, genética, bioacústica, ecología y filogenia, están permitiendo reconocer especies que antes eran confundidas con otras conocidas.
La siguiente selección reúne 14 descubrimientos científicos recientes, correspondientes a 17 especies nuevas o recientemente reconocidas, procedentes de América del Sur, Asia y otras regiones tropicales del planeta.
Y detrás de cada nombre científico hay algo más que una novedad taxonómica: hay un hábitat, una historia evolutiva y, en muchos casos, una advertencia sobre la necesidad de conservar ecosistemas todavía poco explorados.
1. Leptobrachella quangninhensis: una pequeña rana de los bosques de Vietnam
En la provincia de Quang Ninh, al noreste de Vietnam, la ciencia acaba de reconocer una nueva especie de rana de hojarasca: Leptobrachella quangninhensis.
Es una rana de pequeño tamaño, con machos de aproximadamente 28–29 mm y hembras de unos 36 mm de longitud hocico-cloaca. Entre sus características destacan su vientre blanco cremoso, la piel dorsal relativamente lisa, un iris bicolor —cobrizo en la parte superior y dorado en la inferior— y un llamativo patrón oscuro alrededor de los ojos.
Su reconocimiento se apoyó tanto en diferencias morfológicas como en evidencia genética. La distancia genética con otras especies comparables del género alcanza al menos el 6,15 % en el gen mitocondrial 16S.
Su descubrimiento eleva a 38 las especies conocidas de Leptobrachella en Vietnam.
Hábitat: bosques del norte de Vietnam asociados a ambientes húmedos donde viven estas pequeñas ranas de hojarasca.
Conservación: todavía no existe una categoría oficial de la UICN reportada para esta especie. Su distribución recientemente conocida hace necesario evaluar con mayor detalle el tamaño de su población y las amenazas sobre su hábitat.

Luong, Hoang, Pham, Ziegler y Nguyen, 2026
2. Niceforonia florezarum: una nueva rana del páramo colombiano
En los ecosistemas de alta montaña del Macizo Colombiano, una nueva especie de rana terrestre acaba de salir a la luz: Niceforonia florezarum.
Fue descubierta durante muestreos realizados entre 2017 y 2023 en los ecosistemas de páramo del Parque Nacional Natural Puracé y su zona de amortiguamiento.
La especie vive en un ambiente particularmente extremo: páramos y subpáramos por encima de los 3.300 metros de altitud.
Las especies del género Niceforonia son pequeñas ranas terrestres de desarrollo directo; es decir, no presentan una fase larvaria acuática típica como muchos otros anfibios.
La nueva especie es evolutivamente hermana de Niceforonia brunnea, pero se encuentra aproximadamente 195 kilómetros más al norte.
Con su descubrimiento, Colombia alcanza 12 especies conocidas de Niceforonia, seis de ellas asociadas a ecosistemas de páramo.
Hábitat: páramos y subpáramos del Macizo Colombiano, incluyendo sectores del Parque Nacional Natural Puracé.
Conservación: no cuenta todavía con una categoría oficial de la UICN. Sin embargo, su distribución restringida a ecosistemas altoandinos convierte a su seguimiento en una prioridad.
La especie y su localidad tipo están actualmente reconocidas en bases taxonómicas especializadas.

Pisso-Florez, Cardona-Giraldo, Ramírez-Chaves, Liévano-Bonilla, Mazepa & Mulder, 2026
3. Ovophis orlovi: una víbora escondida durante décadas
En las montañas del centro de Vietnam y el sur de Laos, los investigadores descubrieron que una víbora que durante mucho tiempo había sido identificada como otras especies era, en realidad, un linaje independiente.
El resultado es Ovophis orlovi.
La especie había sido confundida principalmente con Ovophis monticola y, en algunos casos, con O. convictus. Los análisis moleculares y morfológicos demostraron que se trata de una entidad evolutiva distinta.
Presenta una divergencia genética considerable respecto a su pariente más cercano, además de características particulares en sus proporciones corporales, escamas y coloración.
Hábitat: bosques perennifolios montanos de la meseta de Kon Tum-Gia Lai, en Vietnam, y áreas montañosas adyacentes del sur de Laos, aproximadamente entre 900 y 1.400 metros de altitud.
Conservación: no existe todavía una categoría oficial de la UICN reportada para la especie. Su reconocimiento es particularmente importante porque demuestra que la diversidad de estas víboras montanas estaba subestimada.
La distribución montana y el carácter previamente confundido de esta especie están documentados en la descripción original.

Idiiatullina, Ustinova, Bragin, Le, Yuhao, Tierui, Pawangkhanant, Ananjeva, David, Vogel, Nguyen & Poyarkov, 2026
4. Charinus paradoxus: una nueva araña látigo de Colombia
No todos los nuevos descubrimientos son vertebrados.
Desde la región Caribe colombiana llega Charinus paradoxus, una nueva especie de araña látigo o amblipigio.
A pesar de su nombre común, estos animales no son verdaderas arañas. Pertenecen al orden Amblypygi y poseen largas estructuras sensoriales que utilizan para explorar su entorno.
La nueva especie se diferencia de sus parientes por la ausencia de ojos medianos y del tubérculo ocular medio, además de características particulares de sus pedipalpos y estructuras reproductivas.
Con su descripción, Colombia pasa a contar con cinco especies conocidas de Charinus.
Hábitat: la especie procede de la región Caribe colombiana; el estudio proporciona la distribución del género en el país y una localidad de referencia para la nueva especie.
Conservación: aún no se dispone de una evaluación oficial de la UICN.
El artículo original confirma tanto la descripción de la especie como el incremento a cinco especies de Charinus conocidas en Colombia.

Álvarez-García, Suárez-Martínez y Torres, 2026
5. Dos pequeñas ranas ocultas en los bosques tropicales de Vietnam
Un mismo estudio reveló dos especies nuevas de ranas de hojarasca del género Leptobrachella.
Leptobrachella batxatensis
Esta especie procede de la Reserva Natural de Bat Xat, en la provincia de Lao Cai, en el norte de Vietnam.
Su nombre hace referencia precisamente a su localidad tipo.
La investigación mostró diferencias morfológicas y genéticas que permiten distinguirla de especies cercanas, incluyendo diferencias en la textura de la piel dorsal, las extremidades, la coloración ventral y el iris.
Leptobrachella duyenae
La segunda especie recibió su nombre en honor a Duyen Thi Nguyen, quien apoyó el trabajo de investigación y participó en actividades de campo.
Se conoce de la Reserva Natural Hon Ba, en Khanh Hoa, y de la montaña Deo Ca, en Phu Yen.
Ambas especies son ejemplos de la llamada diversidad críptica: organismos muy parecidos externamente que durante mucho tiempo pueden ser considerados una misma especie hasta que la genética, la bioacústica y la morfología revelan diferencias profundas.
Hábitat: bosques tropicales húmedos y ambientes montanos de Vietnam.
Conservación: no se ha establecido una categoría oficial de la UICN para estas especies en las fuentes revisadas.
El estudio documenta los hábitats de ambas especies y sus diferencias morfológicas y genéticas.

Hoang, Pham, Phan, Do, Bin Wang, Jiang y Nguyen, 2025
6. Siamochlamys panhai: un caracol que vive sobre piedra caliza
En Tailandia, un pequeño habitante de las formaciones kársticas reveló una historia evolutiva completamente nueva.
Se trata de Siamochlamys panhai, tan particular que los científicos no solo describieron una nueva especie, sino también un género completamente nuevo: Siamochlamys.
Posee una concha deprimida y brillante, un ombligo abierto y estructuras anatómicas particulares en el aparato reproductor y la rádula.
Su característica más importante desde el punto de vista ecológico es su estrecha asociación con afloramientos de roca caliza.
Fue encontrado en localidades de las provincias tailandesas de Lampang y Sukhothai.
Hábitat: formaciones kársticas calcáreas y microhábitats asociados a la roca caliza.
Conservación: no cuenta con una evaluación oficial de la UICN reportada. Su dependencia de hábitats kársticos muy específicos hace especialmente importante conservar las formaciones donde vive.
El estudio confirma que los ejemplares fueron recolectados directamente en hábitats de piedra caliza.

Pholyotha, Tongkerd et Sutcharit, 2023.
7. Tres nuevas ranas arborícolas revelan diversidad oculta en Brasil
Un análisis taxonómico del complejo de Scinax nebulosus descubrió que lo que parecía ser una sola especie escondía una diversidad mucho mayor.
El trabajo combinó datos de ADN, morfología y vocalizaciones y reconoció tres nuevas especies.
Scinax divae
Procedente de Ceará, en el noreste de Brasil, esta rana recibió su nombre en homenaje a la herpetóloga Diva Maria Borges Nojosa.
Está relacionada con ambientes húmedos de las tierras altas de Ceará, conocidos como brejos-de-altitude, verdaderas islas de humedad dentro de una región donde predominan ambientes más secos.
Scinax galacticus
Su nombre alude a su patrón de manchas, que recuerda a un cielo estrellado.
La especie se distribuye en la Amazonia oriental brasileña, especialmente en la región del interfluvio Xingu-Tapajós y áreas al norte del río Amazonas.
Scinax guapore
Esta rana recibe su nombre del río Guaporé, uno de los principales cursos de agua de la región y parte del límite entre Brasil y Bolivia.
Se encuentra en el extremo suroccidental de la Amazonia, incluyendo áreas de Brasil y Bolivia y ambientes del Pantanal.
Hábitat: bosques, ambientes amazónicos, formaciones húmedas de tierras altas y formaciones abiertas, dependiendo de la especie.
Conservación: las tres especies son demasiado recientes para contar con una evaluación oficial de la UICN en las fuentes consultadas. Su delimitación taxonómica, sin embargo, es fundamental para futuras evaluaciones de conservación.
La revisión taxonómica confirmó las tres nuevas especies y delimitó sus respectivas áreas de distribución.

8. Calamaria flavicollaris: una pequeña serpiente con collar amarillo
En la cordillera de Tenasserim, en el oeste de Tailandia, fue descubierta Calamaria flavicollaris, una pequeña serpiente de la familia Calamariidae.
Su nombre significa aproximadamente “de collar amarillo”, haciendo referencia al llamativo anillo amarillo de la región del cuello.
La especie presenta un cuerpo predominantemente marrón oscuro, con varias líneas longitudinales y una superficie ventral amarillenta.
Genéticamente, presenta una distancia de al menos 17,56 % respecto de sus congéneres analizados mediante el gen mitocondrial citocromo b.
Actualmente se conoce únicamente de la localidad tipo.
Hábitat: ambientes forestales de la cordillera de Tenasserim, en la provincia de Ratchaburi, Tailandia.
Conservación: todavía no existe una evaluación oficial de la UICN. Su distribución conocida extremadamente limitada hace que sean necesarios nuevos muestreos para conocer su verdadera extensión.

Aksornneam, Rujirawan, Yodthong, Pawangkhanant, Sung y Aowphol, 2026
9. Excidobates perplexus: una joya venenosa con un futuro amenazado
En los Andes del sureste de Ecuador, una pequeña rana venenosa acaba de demostrar que incluso grupos relativamente estudiados todavía esconden especies desconocidas.
Excidobates perplexus presenta dos apariencias extraordinarias.
Una población de la Cordillera Andina Central posee una coloración dorsal roja escarlata sobre fondo negro, mientras que la población de la Cordillera del Cóndor presenta tonos verdes con pequeñas manchas amarillas.
A pesar de estas diferencias visuales y de vivir en tipos de bosque diferentes, los análisis genéticos, morfológicos y bioacústicos demostraron que ambas poblaciones pertenecen a la misma especie.
La rana mide apenas entre 15,1 y 18,3 milímetros.
Pero su pequeño tamaño contrasta con la magnitud de las amenazas que enfrenta.
Los investigadores identifican como principales riesgos la minería a gran y mediana escala, el desarrollo hidroeléctrico y el comercio ilegal de fauna silvestre.
Por ello, los autores proponen clasificarla como:
En Peligro Crítico — CR
Es uno de los descubrimientos de esta lista que llega a la ciencia acompañado de una advertencia especialmente urgente: conocer una especie puede ser el primer paso para evitar que desaparezca antes de que conozcamos toda su historia.
Hábitat: bosques de las estribaciones orientales de los Andes y de la Cordillera del Cóndor, en el sureste de Ecuador.
Conservación propuesta: En Peligro Crítico (CR).
La propuesta de categoría CR y las amenazas específicas están expresamente señaladas en el estudio original.

Sánchez-Nivicela, Falcón-Reibán, Lituma, Fajardo-Torres, Urgiles, Apunte-Ramos & Ron, 2026
10. Ololygon cataguas: una nueva rana de la Mata Atlántica
En los fragmentos de Mata Atlántica de Minas Gerais, Brasil, apareció otra especie nueva: Ololygon cataguas.
Es una pequeña rana arborícola conocida actualmente únicamente del municipio de Cataguases, en la región de Zona da Mata.
Su descripción combina características morfológicas con información bioacústica. Su canto está formado por varias notas y presenta una frecuencia dominante de aproximadamente 2,67–4,56 kHz.
El nombre cataguas hace referencia a un pueblo indígena que habitó los bosques de la Zona da Mata de Minas Gerais y también al municipio donde fue encontrada la especie.
Hábitat: Bosque Atlántico de la Zona da Mata, entre aproximadamente 425 y 820 metros de altitud.
Conservación: aún no tiene una categoría oficial de la UICN reportada. Sin embargo, su distribución conocida es muy restringida, por lo que su evaluación futura será importante
La distribución conocida de la especie se limita actualmente al municipio de Cataguases, en Minas Gerais.

Locura, Assis, Santana, Lacerda, Lourenço & Feio, 2026
11. Hypomasticus rectangulatus: el pez del Amazonas con una marca geométrica
En el río Vila Nova, un afluente de la margen izquierda del bajo Amazonas en el estado brasileño de Amapá, fue descrito Hypomasticus rectangulatus.
Su rasgo más llamativo es una gran mancha oscura rectangular en el costado del cuerpo, seguida por tres manchas alargadas en la región posterior.
El nombre científico hace referencia precisamente a esta característica.
La especie pertenece al grupo Hypomasticus granti, recientemente respaldado por estudios de filogenia molecular.
También presenta un interesante dimorfismo sexual: los machos poseen hipertrofia del primer par de costillas, una característica que no se conocía previamente dentro de este grupo.
Hábitat: aguas dulces del río Vila Nova, en Amapá, dentro de la cuenca amazónica.
Conservación: el estudio no permite establecer todavía con seguridad el riesgo de extinción debido a la escasez de información sobre su distribución y poblaciones. Una evaluación como Datos Insuficientes (DD) es una posibilidad propuesta en análisis posteriores, pero no debe confundirse con una categoría oficial de la UICN.
La descripción original confirma la localidad en el río Vila Nova y las características que distinguen a la especie.

12. Platymantis habagatan: una rana que permanecía escondida a plena vista
En las islas Filipinas, los investigadores resolvieron una larga confusión taxonómica relacionada con las ranas terrestres tradicionalmente identificadas como Platymantis dorsalis.
El estudio demostró que varias poblaciones del sur del archipiélago representaban linajes independientes.
Como resultado, se reconocieron nuevamente Platymantis jagorii y Platymantis laticeps y se describió una nueva especie:
Platymantis habagatan.
La especie es conocida como la rana terrestre variable de Mindanao y vive sobre el suelo del bosque.
Su localidad tipo se encuentra en el monte Hilong-Hilong, en Mindanao, a unos 470 metros de altitud.
El hallazgo demuestra cómo una especie aparentemente extendida puede esconder en realidad varias especies evolutivamente distintas.
Hábitat: suelo de bosques originales de Mindanao; la especie presenta una distribución amplia dentro de la isla.
Conservación: todavía no existe una evaluación oficial de la UICN para la nueva especie. La revisión taxonómica proporciona, precisamente, una base necesaria para que futuras evaluaciones puedan determinar el riesgo real de las poblaciones.
La distribución y la localidad tipo de P. habagatan están registradas en la base taxonómica Amphibian Species of the World.

Platimantis ( Lahatnanguri ) habagatan
Pitogo, Hoskins, Tesfazion, Meneses, Cannon, Supsup, Decena, Sanguila & Brown, 2026
13. Liolaemus arequipensis: una lagartija que vive casi a 5.000 metros
En los extremos ambientes de la puna peruana, los investigadores encontraron una nueva especie de lagartija: Liolaemus arequipensis.
Habita entre 3.774 y 4.818 metros sobre el nivel del mar, en las provincias de Castilla y Condesuyos, en Arequipa.
Vive en pastizales, matorrales, bofedales y yaretales de la puna, utilizando espacios entre rocas, debajo de piedras y túneles excavados cerca de la vegetación.
El descubrimiento fue particularmente complejo porque la especie pertenece a un grupo de lagartos con una delimitación taxonómica difícil. Los investigadores tuvieron que combinar análisis filogenéticos, genética y características morfológicas para reconocerla como una especie independiente.
Su nombre, arequipensis, hace referencia a la región de Arequipa.
Hábitat: ecosistemas altoandinos de puna, entre aproximadamente 3.774 y 4.818 metros de altitud.
Conservación: no cuenta todavía con una evaluación oficial de la UICN reportada. Su distribución restringida a ecosistemas altoandinos hace especialmente importante determinar su tamaño poblacional y las presiones ambientales que enfrenta.
El estudio original documenta tanto el rango altitudinal como los pastizales, matorrales, bofedales, yaretales y refugios rocosos utilizados por la especie.

Huamaní-Valderrama, De la Riva, Salas, Santa-Cruz, Salazar, Sitios & Aguilar-Puntriano, 2026
14. Raveniola zhangzongxuni: una nueva araña de las montañas de China
El último descubrimiento nos lleva hasta Asia oriental.
En la Reserva Natural Nacional Jinggangshan, provincia de Jiangxi, China, los investigadores encontraron una nueva especie de araña migalomorfa:
Raveniola zhangzongxuni.
Antes de este estudio, la familia Nemesiidae no había sido registrada formalmente en Jiangxi.
Los investigadores realizaron exploraciones de microhábitats locales y encontraron ejemplares con características morfológicas distintivas. El análisis morfológico y datos moleculares preliminares permitieron reconocerlos como una nueva especie.
El hallazgo es importante no solamente por la especie en sí, sino porque demuestra que la diversidad de arañas migalomorfas del este de China todavía está lejos de ser completamente conocida.
Hábitat: microhábitats de la Reserva Natural Nacional Jinggangshan, en una región montañosa del este de China.
Conservación: no existe actualmente una evaluación oficial de la UICN reportada para esta especie. La falta de estudios sistemáticos previos en la región significa que todavía se desconoce buena parte de su distribución y abundancia.
El World Spider Catalog reconoce actualmente a Raveniola zhangzongxuni como una especie aceptada y registra su distribución en China.

en Li, Liang, Wang y Liu, 2026.
Cuando una especie recibe un nombre, comienza otra historia
Estos descubrimientos tienen algo en común: la ciencia no está creando especies; está revelando especies que ya existían.
Una rana diminuta podía vivir durante generaciones en un páramo colombiano sin que la ciencia supiera que pertenecía a una especie independiente. Una víbora podía confundirse durante décadas con otra. Un caracol podía sobrevivir exclusivamente sobre una formación de piedra caliza. Una lagartija podía desplazarse entre las rocas de la puna a más de 4.000 metros. Y una pequeña rana venenosa podía presentar dos apariencias completamente diferentes y, aun así, pertenecer a una misma especie.
La taxonomía moderna permite descubrir estas historias mediante una combinación cada vez más poderosa de ADN, morfología, bioacústica, ecología y filogenia.
Pero descubrirlas no es suficiente.
Para muchas de estas especies, la ciencia apenas comienza a conocer su distribución, su abundancia, sus poblaciones y las amenazas que enfrentan. Y en un planeta donde los bosques tropicales, los páramos, los sistemas kársticos, los ríos y los ecosistemas altoandinos están sometidos a una presión creciente, algunas especies podrían estar amenazadas incluso antes de haber sido formalmente reconocidas.
El descubrimiento de Excidobates perplexus lo demuestra con claridad: una especie puede llegar a la ciencia acompañada, desde el primer momento, por una advertencia de En Peligro Crítico.
Cada nuevo nombre científico es, por tanto, mucho más que una adición a una lista.
Es una ventana hacia una historia evolutiva que todavía estamos comenzando a leer.
Y también una pregunta:
¿Cuántas especies más permanecen ocultas en los bosques, las montañas, los ríos y las islas de nuestro planeta?