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La caida de Costantinopla

La caída de Constantinopla en manos de los turcos otomanos el martes 29 de mayo de 1453, fue un hecho histórico que, en la periodización clásica, y según algunos historiadores, marcó el fin de la Edad Media en Europa y el fin del último vestigio del Imperio romano de Oriente.

el declive de Constantinopla, la capital del Imperio romano de Oriente, comenzó en 1190 durante los preparativos de la Tercera Cruzada en los reinos de Occidente. Los bizantinos, creyendo que no había posibilidades de vencer a Saladino (sultán de Egipto y Siria y principal enemigo de los cruzados instalados en Tierra Santa), decidieron mantenerse neutrales. Con esta reticencia bizantina como excusa, y con la codicia por los tesoros de Constantinopla como motor, los cruzados tomaron por asalto la ciudad en 1204, ya en la Cuarta Cruzada, dando origen al efímero Imperio latino que duró hasta 1261.

Los bizantinos, despojados de su capital imperial, fundaron nuevos Estados: el Imperio de Nicea, el Imperio de Trebisonda y el Despotado de Epiro serían los más influyentes. En tanto, el reino creado por los cruzados fue perdiendo territorios. Finalmente, en 1261, el Imperio de Nicea, bajo Miguel VIII Paleólogo, reconquistó la ciudad.

El Imperio bizantino venía perdiendo territorios, desde varios siglos atrás, debido al empuje de pueblos y Estados musulmanes en el Oriente Medio y en África. En los inicios del siglo XI, una tribu turca procedente del Asia Central y que dominaba una amplia zona de lo que hoy es Oriente Medio, los selyúcidas, comenzaron a atacar y conquistar territorios bizantinos en Anatolia. Al final del siglo XIII, los selyúcidas ya habían tomado casi todas las ciudades bizantinas de Anatolia, con excepción de un puñado de ciudades en el noroeste de la península.

El cisma entre las Iglesias Romana y Ortodoxa había mantenido a Constantinopla distante de las naciones occidentales e, incluso durante los asedios de los turcos musulmanes, no había conseguido más que indiferencia de Roma y sus aliados. En un último intento de aproximación, teniendo en vista la constante amenaza turca, el emperador Juan VIII promovió un concilio en Ferrara, donde se resolvieron rápidamente las diferencias entre las dos confesiones. Entretanto, la aproximación provocó tumultos entre la población bizantina, dividida entre los que rechazaban a la iglesia romana y los que apoyaban la maniobra política de Juan VIII.

Juan VIII había muerto en 1448 y su hermano Constantino XI asumió el trono al año siguiente (mientras tanto la regente en Constantinopla fue Elena Dragases, madre de ambos). Era una figura popular, habiendo luchado en la resistencia bizantina en el Peloponeso frente al ejército otomano, mas seguía la línea de su hermano y predecesor en la conciliación de las iglesias oriental y occidental, lo que causaba desconfianza no solo entre el clero bizantino, sino también en el sultán Murad II, que veía esta alianza como una amenaza de intervención de las potencias occidentales en favor de aquellos que se oponían a su expansión en Europa.

En 1451 murió Murad II y le sucedió su joven hijo Mehmed II. Inicialmente, Mehmed prometió no violar el territorio bizantino. Esto aumentó la confianza de Constantino que, en el mismo año, se sintió suficientemente seguro como para exigir el pago de una renta anual para la manutención de un oscuro príncipe otomano, retenido como rehén, en Constantinopla. Furioso, más por el ultraje que por la amenaza a su pariente en sí, Mehmed II ordenó los preparativos para un asedio completo a la capital bizantina.

Los otomanos, a su vez, iniciaron el cerco construyendo rápidamente una muralla 10 kilómetros al norte de Constantinopla, Anadoluhisari. Mehmed II sabía que los asedios anteriores habían fracasado porque la ciudad recibía suministros a través del mar y entonces trató de bloquear las dos entradas, la del mar Negro, con una fortaleza armada con tres cañones llamados bambardas(Rumeli Hisari) en el punto más estrecho de la orilla del Bósforo, y con al menos ciento veinticinco navíos ocupando los Dardanelos, el mar de Mármara y el oeste del Bósforo.

Mehmed también reunió un ejército estimado en cien mil soldados, ochenta mil de los cuales eran combatientes turcos profesionales; los demás, reclutas capturados en campañas anteriores, mercenarios, aventureros, voluntarios de Anatolia, los “bashi-bazuks” y renegados cristianos, los cuales serían empleados en los asaltos directos. Doce mil de estos soldados eran jenízaros (infantería) y quince mil cipayos(caballería), la élite del ejército otomano. Al inicio de 1452, un ingeniero de artillería húngaro llamado Orbón ofreció sus servicios al sultán. Mehmed le hizo responsable de la instalación de los cañones en su nueva fortaleza y la fabricación de un inmenso cañón de nueve metros de longitud (llamado gran bombarda), el cual fue llevado a las cercanías de Constantinopla empujado por varios cientos de bueyes y auxiliado por un contingente de cien hombres a la velocidad de dos kilómetros por día. A todos estos se les sumaban aquellos que animaban a la batalla con sus tambores y trompetas y que se contaban por miles, no cesando de tocar en ninguno de los momentos del asedio, además del apoyo de los derviches que incitaban a destruir la ciudad.

El sitio comenzó oficialmente el 7 de abril de 1453, cuando el gran cañón disparó el primer tiro en dirección al valle del río Lico, junto a la puerta de San Romano, que penetraba en Constantinopla por una depresión bajo la muralla, lo cual posibilitaba el posicionamiento del cañón en una parte más alta. La muralla, hasta entonces imbatida en aquel punto, no había sido construida para soportar ataques de artillería, y en menos de una semana comenzó a ceder, pese a ser la mejor arma contra los otomanos, ya que constaba de tres anillos gruesos de murallas con fosos de entre 30 y 70 metros de profundidad. Todos los días, al anochecer, los bizantinos se escabullían fuera de la ciudad para reparar los daños causados por el cañón con sacos y barriles de arena, piedrasdespedazadas de la propia muralla y empalizadas de madera, mientras los defensores se defendían con sus arqueros mediante lanzamientos de flechas y con ballesteros de dardos. Los otomanos evitaron el ataque por la costa, puesto que las murallas eran reforzadas por torres con cañones y artilleros que podrían destruir toda la flota en prestringió. Por eso, el ataque inicial se restringió casi solamente a un frente, lo que facilitó tiempo y mano de obra suficientes a los bizantinos para soportar el asedio.

Al comienzo del cerco, los bizantinos consiguieron dos victorias alentadoras. El 12 de abril, el almirante otomano Suleimán Baltoghlu fue rechazado por la armada bizantina al intentar forzar el pasaje por el Cuerno de Oro. Seis días después, el sultán intentó un ataque a la muralla dañada en el valle del Lico, pero fue derrotado por un contingente menor, aunque mejor armado, de bizantinos al mando de Giustiniani.

El 20 de abril los bizantinos avistaron los navíos enviados por el Papa, además de otro navío griego con grano de Sicilia, que atravesaron el bloqueo de los Dardaneloscuando el sultán desplazó sus navíos hacia el mar de Mármara. Baltoghlu intentó interceptar los navíos cristianos, pero vio que su flota podía ser destruida por los ataques de fuego griego arrojado sobre sus embarcaciones. Los navíos llegaron con éxito al Cuerno de Oro y Baltoghlu fue humillado públicamente, fue ordenada su ejecución (que fue perdonada) pero perdió todos sus títulos y tierras.

El 22 de abril, el sultán asestó un golpe estratégico a las defensas bizantinas con la ayuda de la maniobra ideada por su general Zaganos Pasha. Imposibilitados para atravesar la cadena que cerraba el Cuerno de Oro, el sultán ordenó la construcción de un camino de rodadura al norte de Pera, por donde sus navíos podrían ser empujados por tierra, evitando la barrera. Con los navíos posicionados en un nuevo frente, los bizantinos no tendrían recursos para reparar después sus murallas. Sin eleccion, los bizantinos se vieron forzados a contraatacar y el 25 de abrilintentaron un ataque sorpresa a los turcos en el Cuerno de Oro, pero fueron descubiertos por espías y ejecutados. Los bizantinos, entonces, decapitaron a 260 turcos cautivos y arrojaron sus cuerpos sobre las murallas del puerto.

Bombardeados diariamente en dos frentes, los bizantinos raramente eran atacados por los soldados turcos. El 7 de mayo, el sultán intentó un nuevo ataque al valle del Lico, pero fue nuevamente repelido. Al final del día, los otomanos comenzaron a mover una gran torre de asedio, pero durante la noche un comando bizantino se escabulló sin ser descubierto por los escuchas turcos y prendió fuego a la torre de madera. Los turcos también intentaron abrir minas por debajo de las murallas, pero los griegos consiguieron contraminar tres galerías turcas con diverso éxito. Con los impactos de los cañones, las murallas sufrían grandes brechas por donde penetraban los jenízaros, que para salvar los fosos se dedicaban a recoger ramas, toneles, además de los bloques de piedra de las murallas derruidas, para rellenar los fosos y poder penetrar para luchar cuerpo a cuerpo con los bizantinos.

La mano de obra estaba sobrecargada, los soldados cansados y los recursos escaseaban. El mismo Constantino XIcoordinaba las defensas, inspeccionaba las murallas y animaba a las tropas por toda la ciudad.

Mehmed II entró en la ciudad por la tarde, junto a sus generales Zağanos Pasha y Mahmud Pasha, y ordenó que la catedral (Santa Sofía) fuese convertida en mezquita. Los bizantinos fueron autorizados para residir en la ciudad bajo la autoridad de un nuevo patriarca, el teólogo Jorge Scolarios, que adoptó el nombre de Genadio II, designado por el propio sultán para que no hubiera revueltas.

Se cometieron asesinatos, torturas, violaciones, y saqueo por tres días tal cual como había prometido Mehmed II en los días previos a sus soldados, inclusive el sultán ordenó al megaduque bizantino Lucas Notaras que entregara a su dos hijos menores para que le sirvieran de efebos en sus deseos pedófilos, y al negarse el megaduque, Mehmed II mandó asesinar a sus dos hijos en presencia de su padre y posteriormente ejecutarlo.

Constantinopla pasó a ser la capital del Imperio otomano y Mehmed II se declaró emperador romano (en turco antiguo otomano Kayzer-i Rum).

 

La formación de los primeros estados en Europa

La formación de los estados nacionales europeos modernos (excepto Holanda e Inglaterra) comenzó con la Revolución Francesa . Hasta ese momento la noción de estado nacional era idéntico al de monarquía. La nación era propiedad del soberano reinante. Esta forma legal anticuada, herencia directa del feudalismo, entraba en conflicto con las nuevas relaciones surgidas del ascenso de la burguesía.

El año 1848 marcó el punto de inflexión de la cuestión nacional en Europa. En medio de las llamas de las revoluciones, aparecieron bruscamente las ahogadas aspiraciones nacionales de alemanes, checos, polacos, italianos y magiares.

De haber triunfado la revolución, habría abierto el camino para solucionar por métodos democráticos el problema nacional en Alemania y en todas partes. Pero como Marx y Engels explicaron, la burguesía contrarrevolucionaria traicionó la revolución de 1848. La derrota de la revolución obligaba a resolver el problema nacional por otros medios.

  • La unificación de Italia

La península Itálica estaba dividida en varios reinos y Estados: el reino de las Dos Sicilias, en el sur; el Estado Vaticano, en el centro; el Imperio Austrohúngaro, en el nordeste; el reino de Piamonte y Cerdeña, en el noroeste, y otros pequeños reinos en el centro. En 1848, grupos republicanos nacionalistas, encabezados por Giuseppe Mazzini y Giuseppe Garibaldi, se hicieron del poder en varias ciudades de Italia, pero fueron derrotados. En 1860, el proceso de unidad fue liderado por el reino de Piamonte y Cerdeña, encabezado por el rey Víctor Manuel y su ministro, el moderado Cavour. Mediante una hábil política diplomática, Cavour logró la unificación de Italia, que se completó en 1870 con la toma de Roma, el 20 de septiembre.

El proceso no estuvo exento de conflictos, debido a que el Papado y algunos grupos conservadores del sur de Italia entendían que la unificación les haría perder su poder local. El caso italiano es una clara muestra de la heterogeneidad de las naciones. Para el momento de la unificación, no más del 2,5% de sus habitantes hablaba italiano, mientras que el resto hablaba lenguas totalmente diferentes. Esto le hizo decir a Massimo d‘Azeglio, uno de los artífices de la unificación: “Hemos hecho Italia, ahora tenemos que hacer a los italianos”. 

  • La unificación de Alemania

En Alemania, el proceso de unificación se inició con la decisión que Prusia tomó, en 1828, de organizar una unión aduanera, el Zollverein. El propósito de esta medida era facilitar el transporte de mercaderías y aumentar su volumen. Esta unión aduanera se creó en 1834.

Estaba compuesta por dieciocho Estados del centro y del sur de Alemania e incluía 23 millones de habitantes. Prusia obtuvo importantes ventajas económicas de esta medida, que eliminó las barreras aduaneras internas y amplió el mercado alemán limitando la importación de productos del resto de Europa. Esta decisión fue el precedente más sólido para la unificación política.

Las revueltas de 1848 hicieron que Federico Guillermo IV, el rey de Prusia, prometiera trabajar por una Alemania unida. Una asamblea se reunió en Francfort para discutir la composición del nuevo Estado. Sin embargo, el Rey rechazó el título de emperador que le ofreció la asamblea y provocó su disolución.

El constructor de la unificación alemana fue Otto von Bismarck (1815-1898), primer ministro y canciller del gobierno prusiano desde 1862. Bismarck, conocido como el canciller de hierro, buscaba lograr la unidad de Alemania bajo la hegemonía de Prusia y establecer una política centralizada en los aspectos diplomático y militar.

La unificación de Alemania se logró en 1871, luego de los enfrentamientos entre la Confederación Germánica, Prusia y Austria (1866) y una vez finalizada la guerra franco-prusiana (1870-1871), en la que Prusia obtuvo la victoria. En 1871, el rey Guillermo I de Prusia fue nombrado káiser (“emperador”) del Segundo Imperio Alemán. En ese momento, los Estados independientes del sur de Alemania se unieron a los demás y quedó proclamado el nuevo reino. Bismarck fue destituido en 1890.

  • Polonia.

Finalizando el siglo XIX parecía haberse solucionado lacuestión nacional en Europa Occidental. En 1871 después de la unificación alemana e italiana, parecía que la cuestión nacional en Europa estaba limitada a Europa del Este, y con un carácter más explosivo en los Balcanes, inmersos en las ambiciones territoriales y las rivalidades entre Rusia, Turquía, Austro–Hungría y Alemania, éstas llevarían inexorablemente a la Primera Guerra Mundial.

En el primer período aproximadamente desde 1789 a 1871, la cuestión nacional jugaba aún un papel relativamente progresista en Europa Occidental.

Pero en la segunda mitad del siglo XIX el desarrollo de las fuerzas productivas bajo el capitalismo comenzaba ya a superar los estrechos límites del estado nacional. Se manifestaba en el desarrollo del imperialismo y la irresistible tendencia hacia la guerra entre las principales potencias.

Las guerras balcánicas de 1912-13 marcaron el punto y final de la creación de estados nacionales en Europa suroriental. La Primera Guerra Mundial y el Tratado de Versalles (con la excusa de defender el “derecho de las naciones a la autodeterminación”) acabó la tarea al desmantelar el Imperio Austro–Húngaro y garantizó la independencia de Polonia y la consolidación de los primeros Estados Europeos.

El resurgimiento de la vida urbana y del comercio en Europa

El rápido crecimiento de la población durante durante el siglo XII y XV , en Europa jugó un papel muy importante, el cual se vio marcado en el aumento de la producción agrícola y el desarrollo del comercio .

Al incrementar la actividad económica , la ciudades cobraron la importancia como centros administrativos y de distribución . En ellas se fundaron los primeros bancos y se organizaron ferias mercantiles que congregaban comerciantes de diversas regiones .

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Español: Albarracín , Teruel, España

En las principales ciudades de Europa se fundaron universidades y construyeron palacios , catedrales y edificios públicos ; además en ellas se originaron formas de convivencia mas libre e igualitarias, que impulsaron la inquietud por el conocimiento , los inventos, la moda y el arte .

Monarquía de España

El término Monarquía Española designa la organización política del Gobierno y del Estado en España, y cuya trayectoria va desde la unión dinástica de los reinos peninsulares en los descendientes de los Reyes Católicos, reformándose durante el nuevo régimen hasta la actualidad en España, interrumpida únicamente en los períodos de la Primera República (1873-1874), la Segunda República(1931-1939) y parte del régimen franquista(1939-1947), donde España volvió a constituirse en Reino tras la aprobación de la quinta Ley fundamental sobre la Sucesión en la Jefatura del Estado.

España sufrió algunos cambios durante muchos periodos hasta consolidar una nueva forma de gobierno. En sentido patrimonial de la unión de distintos reinos peninsulares bajo una corona desaparece también con el periodo constitucional. El cambio no fue brusco, la denominación de Reino en singular data desde la Constitución de 1812 (no así el Estatuto de Bayona de 1808), pero el territorio se denomina en plural, Españas, en las constituciones de 1812, 1837 y 1845, con la salvedad que ya aparece en singular en las dos últimas. Pero en la Constitución de 1869, con la afirmación de la Nación española, el territorio pasó a denominarse en singular España, y así ha seguido desde entonces.

Monarquía de Portugal

Se llama Reino de Portugal al régimen monárquico portugués que se mantuvo en el poder entre 1139 y 1910. Tuvo su inicio en 1139 cuando Alfonso I se autoproclamó rey de Portugal y finalizó en 1910 con la proclamación de la Primera República Portuguesa.

Casamento_Joao_I_e_Filipa_Lencastre Monarquía de Portugal
Pintura de la boda entre Juan I y Felipa de Lancaster en 1387

Monarquía de Inglaterra

La Monarquía británica es una monarquía compartida en cuatro naciones constituyentes. 

La Corona británica es una institución monárquica del tipo constitucional, cuyo titular, el monarca británico o soberano, es el jefe de Estado del Reino Unido y de los Territorios británicos de Ultramar. El monarca británico es también el jefe de Estado de otros quince países, cada uno de los cuales formaron alguna vez parte del Imperio británico, éstos, juntos con el Reino Unido, son conocidos como los Reinos de la Mancomunidad Británica de Nacione. La monarquía británica actual puede remontar su linaje ancestral al período anglosajón y, por último, más atrás a los reyes de los anglos. Durante el siglo IX, Wessex se hizo con otros reinos en Inglaterra, especialmente como resultado de la extinción de líneas rivales en el país durante la primera Era de los vikingos y también los turcos, por el siglo X, Inglaterra quedó consolidada bajo un solo reino. Las coronas inglesa y escocesa fueron unidas en la persona de un solo monarca hacia 1603, cuando Jacobo VI de Escocia y I de Inglaterraaccedió al trono. Los reinos de Escocia e Inglaterra se convirtieron en un solo Estado por el Acta de Unión de 1707 y los parlamentarios escoceses se integraron en el nuevo parlamento británico para constituir el Reino de Gran Bretaña.

Los poderes de la monarquía, conocidos como la prerrogativa real, siguen siendo muy amplios. Muchos de ellos no los ejerce personalmente el monarca, lo hacen ministrosque actúan bajo su voluntad. Ejemplo de lo antedicho lo constituye el poder para regular el servicio civil y el poder para expedir pasaportes. Algunos poderes mayores los ejerce nominalmente el propio monarca, actuando bajo consejo el primer ministro y el Gabinete del Reino Unido, y conforme a las convenciones constitucionales. Un ejemplo es el poder para disolver al Parlamento. De acuerdo con un informe parlament Parlame. “La Corona no puede crear nuevos poderes prerrogativas”.

Se ha establecido desde hace bastante tiempo, en la constitución no codificada del Reino Unido, que el poder político es ejercido en última instancia por el Parlamento, dentro del cual el soberano no es un componente partidario, junto con la Cámara de los Lores y la Cámara de los Comunes, así como por el Primer Ministro y el Gabinete. De este modo, como la monarquía británica moderna es constitucional, el papel del soberano en la práctica se encuentra limitado a funciones no partidarias (como la de ser fuente de honor). Este rol ha sido reconocido desde el siglo XIX; Walter Bagehot identificó a la monarquía como la “parte digna” más que como la “parte eficiente” del gobierno en The English Constitution (1867). El poder político es ejercido en la actualidad a través del Parlamento, el Primer Ministro y el Gabinete. El soberano también posee el título de Gobernante Supremo de la religión oficial, la Iglesia de Inglaterra, aunque en la práctica el liderazgo espiritual de la Iglesia corresponde al arzobispo de Canterbury.

La actual soberana es la reina Isabel II, que ha reinado desde el 6 de febrero de 1952. El heredero legal es su primogénito, el príncipe Carlos, príncipe de Gales y duque de Rothesay (en Escocia). El príncipe de Gales se encarga de varias funciones ceremoniales públicas, como lo hace el marido de la reina, el príncipe Felipe, duque de Edimburgo. Hay otros miembros de la Familia Real, además de los ya mencionados, incluyendo los otros hijos, nietos y primos de la reina.

 

El movimiento

Un movimiento es un cambio de la posición de un cuerpo a lo largo del tiempo respecto de un sistema de referencia.

El estudio del movimiento se puede realizar a través de la cinemática o a través de la dinámica. En función de la elección del sistema de referencia quedarán definidas las ecuaciones del movimiento, ecuaciones que determinarán la posición, la velocidad y la aceleración del cuerpo en cada instante de tiempo.

Características del movimiento.

todas las teorías físicas del movimiento atribuyen al movimiento una serie de características o atributos físicos como:

  • Posición (general en mecánica clásica y relativista, con restricciones en mecánica cuántica).
  • La cantidad de movimiento lineal
  • La cantidad de movimiento alineal
  • La fuerza existente sobre la paalineal
  • La trayectoria.

En mecánica clásica y mecánica relativista, la trayectoria es el lugar geométrico de las posiciones sucesivas por las que pasa un cuerpo en su movimiento. La trayectoria depende del sistema de referencia en el que se describa el movimiento; es decir el punto de vista del observador.
Posición y desplazamiento.
En mecánica clásica es perfectamente posible definir unívocamente la longitud Lc de la trayectoria o camino recorrido por un cuerpo humano.

En relatividad especial sin embargo el concepto de desplazamiento de un móvil o longitud recorrida depende del observador y aunque para cada observador la longitud recorrida es mayor o igual que el desplazamiento alcanzado no puede definirse de manera objetiva una “longitud recorrida” por el móvil en la que puedan coincidir todos los observadores.

  • Velocidad y rapidez.

La velocidad es una magnitud física de carácter vectorial que expresa el desplazamiento de un objeto por unidad de tiempo. En el lenguaje cotidiano se emplea las palabras rapidez y velocidad de manera indistinta. En física se hace una distinción entre ellas. De manera muy sencilla, la diferencia es que la velocidad es la rapidez en una dirección determinada. Cuando se dice que un auto viaja a 60 km/hora se está indicando su rapidez. Pero al decir que un auto se desplaza a 60 km/h hacia el norte se está especificando su velocidad. La rapidez describe qué tan aprisa se desplaza un objeto; la velocidad describe que tan aprisa lo hace y en que dirección.

  • Aceleración.

En física el término aceleración es una magnitud vectorial que se aplica tanto a los aumentos como a las disminuciones de rapidez en una unidad de tiempo, por ejemplo, los frenos de un auto pueden producir grandes aceleraciones retardantes, es decir, pueden producir un gran decremento por segundo de su rapidez.

  • Fuerza.

En física, la fuerza es una magnitud física que mide la intensidad del intercambio de momento lineal entre dos partículas o sistemas de partículas (en lenguaje de la física de partículas se habla de interacción). Según una definición clásica, fuerza es todo agente capaz de modificar la cantidad de movimiento o la forma de los cuerpos materiales.

  • Energía.

En física, la energía se define como la capacidad para realizar un trabajo, se manifiesta en los cambios físicos, por ejemplo, al elevar un objeto, transportarlo (movimiento), deformarlo o calentarlo.

Los primeros viajes de exploración

Los viajes de exploración del ser humano estuvieron marcados por la inquietud y curiosidad del saber y comprender nuestro entorno. Desde las antiguas civilizaciones, hasta las contemporánea se ha buscado conocer nuestro entorno por medio de la exploración. Los primeros viajes de exploración más relevantes en la historia de la humanidad fueron realizados por cuatro países durante los siglos XV y XVI: Portugal, España, Inglaterra y Francia: Las exploraciones abarcan unos ciento veinte años (1416 a 1536). Desde fines del siglo XV (1492) la ruta se dirige al nuevo continente de América. Los territorios explorados comprenden: costas, desembocaduras de ríos caudalosos, islas, penínsulas, estrechos, istmos y océanos. Con las exploraciones pasaron a la historia, con mayor o menor importancia, nombres como los de Cristóbal Colon, Hernando de Magallanes, Vasco de Gama, Pedro Álvarez Cabral, Vasco Nuñes de Balboa, Juan Caboto, Juan de Verrazzano, Jacques Cartier. Para la historia de Venezuela se agregan al nombre de Colón los de Américo Vespucio, Alonso de Ojeda, Cristóbal Guerra, Pedro Alonso Niño, entre otros.

España y el descubrimiento de América (1492-1504).

Se denomina descubrimiento de América al acontecimiento histórico que comenzó con la llegada a América el Miércoles 12 de octubrede 1492 de una expedición capitaneada por Cristóbal Colón por mandato de los reyes Isabel y Fernando de Castilla que había partido del Puerto de Palos dos meses y nueve días antes y, tras cruzar el océano Atlántico, llegó a una isla del continente americano, Guanahaní, a lo que él creía era la India. Varios años después los europeos fueron dándose cuenta de que las tierras a las que había llegado Colón no estaban conectadas por tierra sino que formaban un continente distinto, y a partir de 1507 se le empezaría a llamar América.

El descubrimiento de América constituye uno de los momentos fundamentales de la historia universal y representa el encuentro de dos mundos que habían evolucionado independientemente desde el origen de la humanidad, lo cual cambió el rumbo de la historia.

En los siglos posteriores España, Portugal y en menor medida Inglaterra, Francia, Holanday otras potencias europeas compitieron por la exploración, conquista y colonización del continente americano, resultando en el nacimiento de nuevos pueblos, culturas y estados.

Los primeros viajes de exploración científica.

Fue la Corona Española la primera en llevar a cabo estas exploraciones a escala global aunque posteriormente con la ayuda de las innovaciones tecnológicas (teodolito, cuadrante, cronómetro de precisión, brújula, telescopio, etc.) y motivados por la aparición de nuevas corrientes filosóficas y científicas (Jean-Jacques Rousseau, Georges Louis Leclerc, conde de Buffon, Charles Darwin, entre otros) otras potencias también aparecieron en escena con el objeto de poder capitalizar el conocimiento.

Fue, sobre todo, a partir de mediados del siglo XVIII y durante el siglo XIX, cuando se multiplicaron las expediciones con diversos grados de carácter científico. Más que para descubrir nuevas tierras, estas misiones tenían por objetivo cartografiar las diferentes regiones, descubrir la fauna y la flora, realizar observaciones astronómicas y meteorológicas y probar nuevas teorías en la forma de calcular la longitud. También, muy a menudo, coexistían objetivos políticos, más o menos encubiertos, que buscaron establecer o fortalecer los asentamientos y colonias.

Estos viajes, en general, permitieron la realización de levantamientos cartográficos, trazar nuevas rutas para el comercio marítimo, descubrir territorios, especies vegetales y animales, así como pueblos desconocidos, informar en Europa de los especímenes plantas y frutas tropicales, y hacer avanzar determinadas disciplinas (historia natural, medicina, geografía, hidrología, ictiología, oceanografía, etc.). También permitieron establecer relaciones diplomáticas y comerciales con países.

El renacimiento

Es un amplio moviomiento cultural que se produjo en Europa Occidental durante los siglos xv y xvi. Fue un período de transición entre la Edad Media y los inicios de la Edad Moderna. Sus principales exponentes se hallan en el campo de las artes, aunque también se produjo una renovación en las ciencias, tanto naturalescomo humanas. La ciudad de Florencia, en Italia, fue el lugar de nacimiento y desarrollo de este movimiento, que se extendió después por toda Europa. El Renacimiento fue fruto de la difusión de las ideas del humanismo, que determinaron una nueva concepción del hom9bre y del mundo.

El término «renacimiento» se utilizó reivindicando ciertos elementos de la cultura clásica griega y romana, y se aplicó originariamente como una vuelta a los valores de la cultura grecolatina y a la contemplación libre de la naturaleza tras siglos de predominio de un tipo de mentalidad más rígida y dogmática establecida en la Europa medieval. En esta nueva etapa se planteó una nueva forma de ver el mundo y al ser humano, con nuevos enfoques en los campos de las artes, la política, la filosofía y las ciencias, sustituyendo el teocentrismomedieval por el antropocentrismo.

El Renacimiento marca el inicio de la Edad Moderna, un período histórico que por lo general se suele establecer entre el descubrimiento de América en 1492 y la Revolución francesa en 1789, y que, en el terreno cultural, se divide en el Renacimiento (siglos xv y xvi) y el Barroco (siglos xvii y xviii), con subdivisiones como el manierismo, el rococó y el neoclasicismo. Otros historiadores sitúan la fecha de inicio en 1453, caída de Constantinopla, o bien remarcan un hecho trascendental como la invención de la imprenta (hacia 1440 aproximadamente, de la mano de Johannes Gutenberg).

Las cruzadas

Las Cruzadas fueron una serie de campañas militares impulsadas por el papa y llevadas a cabo por gran parte de la Europa latina cristiana, principalmente por la Francia de los Capetos y el Sacro Imperio Romano. Las cruzadas, con el objetivo específico inicial de restablecer el control apostólico romano sobre Tierra Santa, se libraron durante un período de casi doscientos años, entre 1096 y 1291. Más adelante, otras campañas en España y Europa Oriental, de las que algunas no vieron su final hasta el siglo XV, recibieron la misma calificación. Las cruzadas fueron sostenidas principalmente contra los musulmanes, aunque también contra los eslavos paganos, judíos, cristianos ortodoxos griegos y rusos, mongoles, cátaros, husitas, valdense, prusianos y contra enemigos políticos de los papas. Los cruzados tomaban votos y se les concedía indulgencia por los pecados del pasado.

  • La primera cruzada.

La Primera Cruzada inició el complejo fenómeno histórico de campañas militares, peregrinaciones armadas y expansión colonial en Oriente Próximo que convulsionó esta región entre los siglos XI y XIII y que es denominado por la historiografía como las Cruzadas.

  • La segunda cruzada.

La Segunda Cruzada (1144-1148) fue la segunda gran campaña militar de una serie de campañas denominadas en su conjunto como Las Cruzadas y que, durante los siglos XII y XIII, partieron desde Europa occidental(principalmente Francia) hacia Oriente Medio, con el fin de conquistar Tierra Santa y en particular la ciudad de Jerusalén que se encontraban en manos musulmanas desde el siglo VII.

  • La terceras cruzadas.

La Tercera Cruzada (1187-1191), también conocida como la Cruzada de los Reyes, fue un intento de los líderes europeos para reconquistar la Tierra Santa de manos de Salah ad-Din Yusuf ibn Ayyub, conocido en español como Saladino. Fue un éxito parcial, pero no llegó a su objetivo último: la conquista de Jerusalén.