En las montañas de Yunnan, investigadores encontraron el mayor representante conocido del género Scincella.
Bautizado como Scincella gigas, este eslizón puede superar los 31 centímetros de longitud total, un tamaño excepcional dentro de un grupo cuyos integrantes suelen ser considerablemente más pequeños.
Además de su impresionante tamaño, presenta una combinación única de escamas, proporciones corporales y patrones de coloración que lo diferencian claramente de sus parientes.
Hasta el momento únicamente se conoce en bosques montanos y praderas alpinas situadas cerca de los 2.800 metros sobre el nivel del mar.
Su descubrimiento demuestra que incluso reptiles relativamente grandes pueden permanecer ocultos para la ciencia cuando habitan regiones montañosas poco exploradas.
