En las cuevas del norte de Vietnam existe un mundo donde el tiempo parece transcurrir de otra manera.
Allí, aisladas entre galerías de roca caliza, fueron descubiertas cinco nuevas especies del género Pinelema. Algunas presentan rasgos extremos de adaptación subterránea: pérdida casi completa de los ojos, ausencia de pigmentación y patas notablemente alargadas.
Estas especies viven exclusivamente en sistemas cavernosos, uno de los ambientes más frágiles del planeta. Aunque todavía no han sido evaluadas formalmente, los investigadores advierten que cualquier alteración del entorno “desde cambios en la humedad hasta actividades humanas cercanas” podría afectar poblaciones enteras.
