Recreación artística de la interacción entre "Homo sapiens y neandertales". Imagen generada con inteligencia artificial (IA). Autor conceptual: Nova (asistente de IA de OpenAI).
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Cuando Homo sapiens y neandertales se encontraron: una historia de mestizaje prehistórico

Durante mucho tiempo se pensó que los neandertales eran un experimento evolutivo fallido, completamente separado de nuestra historia. Sin embargo, los descubrimientos genéticos de las últimas décadas han cambiado radicalmente esa idea: “los Homo sapiens y los neandertales no solo convivieron, también se aparearon.”

Hace aproximadamente entre 50.000 y 60.000 años, grupos de Homo sapiens que salieron de África se encontraron con poblaciones neandertales en Europa y Asia occidental. Estos encuentros no fueron exclusivamente conflictivos; hubo intercambio cultural, tecnológico y también biológico.

A partir de la secuenciación del genoma neandertal, liderada por el equipo de Svante Pääbo en el “Max Planck Institute for Evolutionary Anthropology”, se demostró que existió flujo génico entre ambas poblaciones. Los datos indican que los cruces ocurrieron probablemente hace entre 50.000 y 60.000 años, cuando grupos de “Homo sapiens” que habían salido de África se expandieron por Eurasia, territorio previamente habitado por neandertales.

Los análisis genómicos actuales muestran que las poblaciones humanas no africanas conservan aproximadamente entre un 1% y un 2% de ADN neandertal. Este hallazgo constituye una evidencia robusta de apareamientos fértiles entre ambas especies, lo que implica que no existía un aislamiento reproductivo completo.

Primeras zonas de contacto

La evidencia genética sugiere que uno de los primeros episodios de mestizaje ocurrió poco después de la salida de África, posiblemente en el Cercano Oriente. Yacimientos arqueológicos en el Levante mediterráneo “actuales regiones de Israel, Líbano y Siria” indican que ambas poblaciones ocuparon el área en momentos cercanos en el tiempo. Sitios como la Cueva de Kebara y la Cueva de Skhul muestran evidencia de presencia alternada (e incluso potencialmente superpuesta) de neandertales y humanos anatómicamente modernos.

¿Qué heredamos de ellos?

Desde una perspectiva evolutiva, la introgresión genética neandertal tuvo consecuencias funcionales. Diversos estudios han vinculado variantes heredadas de neandertales con:

  • Respuestas inmunológicas frente a patógenos eurasiáticos
  • Adaptaciones a condiciones climáticas frías
  • Rasgos relacionados con la pigmentación cutánea
  • Predisposiciones a ciertas enfermedades metabólicas e inflamatorias

Incluso ciertas predisposiciones a enfermedades modernas están relacionadas con este legado genético.

En consecuencia, la relación entre “Homo sapiens y neandertales” debe entenderse dentro de un modelo evolutivo reticulado, caracterizado por episodios de hibridación e intercambio genético. Lejos de representar una línea evolutiva completamente separada, los neandertales forman parte del legado biológico de las poblaciones humanas contemporáneas.

Este mestizaje demuestra que la evolución humana no fue una línea recta, sino una red compleja de encuentros y mezclas. Lejos de ser “otra especie completamente ajena”, los neandertales forman parte de nuestra propia historia biológica.

En cierto modo, su extinción no fue total: viven en nosotros.

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